Lo que se suponía iba a ser un viaje de una semana a la estación espacial internacional se convertirá en una expedición de ocho meses para los astronautas Suni Williams y Butch Gilmore que llegaron a la base espacial a bordo de la nave Starliner de Boeing en junio pasado.
Tras su arribo, la nave Starliner quedó acoplada a la estación espacial, mientras la NASA tomaba la decisión sobre si los astronautas regresaban a bordo de la misma cápsula o en otro momento.
Finalmente, el pasado fin de semana la NASA decidió que la cápsula Starliner regrese a la tierra sin tripulación, mientras sus dos ocupantes deberán pasar una temporada más extensa en el espacio.
La principal razón para que los astronautas deban quedarse más de siete meses y medio adicionales es un asunto de seguridad. NASA y Boeing identificaron fugas de helio y problemas con los propulsores mientras la nave se acercaba a la estación espacial en junio pasado. Tras muchas pruebas, concluyeron no correr el riesgo de que la nave regrese tripulada.
Una ventaja es que el Starliner puede operarse de forma autónoma, es decir, puede regresar sola a la Tierra.
El regreso de los dos astronautas quedará pospuesto para febrero del 2025 cuando una misión Crew 9 de SpaceX vuele hasta la estación espacial.
Antes de que eso suceda deberán reconfigurar la cabina del crew 9 para los dos astronautas adicionales quepan y deberán enviar trajes espaciales dispuestos para esta nave a la medida para Williams y Gilmore.
