Un exingeniero de Google decidió darle la vuelta a la conversación sobre la inteligencia artificial. En lugar de construir un chatbot impulsado por un modelo de IA, creó ChatTJB, un servicio que parece ChatGPT, pero donde cada respuesta es escrita por una persona.
El proyecto nació como un experimento artístico y social. Su creador, Tucker Bryant, quería demostrar hasta qué punto los usuarios ya asumen que detrás de cualquier cuadro de conversación existe una inteligencia artificial y cuestionar la creciente dependencia de estos sistemas para obtener respuestas, escribir textos o resolver problemas cotidianos.
La iniciativa ha tenido mucho más éxito del esperado. Después de colocar un anuncio publicitario en San Francisco, ChatTJB recibió más de 100.000 preguntas. Para poder responderlas, Bryant comenzó a reclutar voluntarios y ya hay más de 10.000 personas inscritas para ayudar a contestar mensajes, mientras la lista de espera continúa creciendo.
Pero ese crecimiento también ha creado un nuevo desafío. Mantener el servicio funcionando requiere una enorme cantidad de tiempo y coordinación humana. Por eso, Bryant está pidiendo ayuda a más voluntarios para responder preguntas y mantener vivo el experimento, cuyo objetivo nunca fue competir con ChatGPT, sino provocar una reflexión sobre el papel que la IA está adquiriendo en nuestra vida diaria.
La paradoja es llamativa: en un momento en que las empresas invierten miles de millones de dólares para reemplazar trabajo humano con inteligencia artificial, ChatTJB está demostrando que miles de personas siguen dispuestas a donar su tiempo para responder preguntas de otros.

Consultor en Comunicación Digital con 20 años de experiencia en marketing y publicidad. Locutor y co-presentador de TecToc Radio.