La prenda parece una camisa normal con manchas abstractas de colores, pero fue diseñada específicamente para interferir con algoritmos de reconocimiento de objetos. Durante una demostración, una cámara identificaba correctamente a una persona hasta que la camisa cubría parte de su cuerpo; en ese momento, la etiqueta “PERSON” desaparecía de la pantalla.
El sistema funciona explotando una debilidad conocida de muchos modelos de visión artificial: pequeños cambios visuales pueden alterar completamente su interpretación de una imagen. Estos patrones, conocidos como adversarial examples (ejemplos adversariales), pueden hacer que un algoritmo deje de reconocer un objeto o incluso lo clasifique incorrectamente.
Weckert creó el proyecto como respuesta al crecimiento de cámaras de vigilancia capaces de detectar automáticamente personas, vehículos, peleas, comportamientos considerados anómalos o incluso paquetes abandonados. Este tipo de sistemas ya se utiliza en espacios públicos y puede activar alertas que terminan involucrando a autoridades.
La camisa no convierte a alguien en invisible ni garantiza evadir cualquier sistema de vigilancia. Su valor está más bien en demostrar una vulnerabilidad importante: las cámaras pueden ver perfectamente a una persona mientras la IA encargada de interpretar esa imagen concluye que allí no hay nadie. Esa diferencia entre ver y entender será cada vez más relevante a medida que deleguemos más vigilancia y decisiones a algoritmos.

Consultor en Comunicación Digital con 20 años de experiencia en marketing y publicidad. Locutor y co-presentador de TecToc Radio.