El Fairphone; el teléfono de precio razonable que está construido para que se repare fácilmente quiere expandirse en más países.
El Fairphone resulta una alternativa frente a los teléfonos que se construyen con complicaciones para reparar y que solo pueden ser atendidos por expertos.
Las piezas del Fairphone pueden ser cambiadas por el propio usuario e incluso calza en la categoría de teléfono modular.
El nuevo CEO de la marca quiere llevar el Fairphone a 23 nuevos países, entre ellos Suiza y Austria y quiere que el teléfono llegue a un precio de unos $450, mucho menos de lo que cuesta en la actualidad.
Pese a las ventajas de su dispositivo, el año pasado su principal mercado fue Alemania donde vendieron 235 mil unidades, cuando ese mercado es de 20 millones al año.
Sería ideal que alguno de esos 23 países esté América Latina.
