La nueva MacBook Neo de Apple podría ser una rara excepción dentro de la historia reciente de la marca: una laptop pensada con bastante más lógica de reparación. Un desmontaje publicado por el canal australiano Tech Re-Nu, y retomado por MacRumors, muestra que el equipo se abre con tornillos Torx estándar y tiene una distribución interna mucho más limpia que la de otras MacBook recientes.
Lo más llamativo está en la batería. Según el desmontaje, no está pegada con adhesivos complicados ni tiras difíciles de remover, sino fijada con 18 tornillos y lista para salir de forma directa. MacRumors incluso destaca que durante todo el proceso no apareció cinta adhesiva interna, algo poco común en una Mac moderna.
También hay buenas noticias en otros componentes. Los puertos USB-C, el conector de audífonos y los parlantes son modulares, lo que significa que se pueden reemplazar por separado sin cambiar ensamblajes completos. Además, reportes posteriores indican que incluso el teclado se puede sustituir sin tener que cambiar toda la carcasa superior, una mejora importante frente a diseños más cerrados de años recientes.
La lectura interesante aquí no es solo que la MacBook Neo sea barata. Es que Apple parece haber relajado algunas de las decisiones de diseño que durante años hicieron sus laptops más difíciles de reparar. Falta ver qué tan accesibles serán las piezas y cuánto costarán, pero al menos en estructura interna, este modelo de $599 apunta a ser uno de las Mac más amigables con la reparación que Apple ha lanzado en mucho tiempo.

Consultor en Comunicación Digital con 20 años de experiencia en marketing y publicidad. Locutor y co-presentador de TecToc Radio.