Insta360 presentó Snap Selfie Screen, una pantalla táctil de 3.5 pulgadas que se conecta por USB-C y se fija magnéticamente al teléfono para que el usuario pueda encuadrarse usando la cámara trasera. La idea es simple: convertir las mejores cámaras del celular en la herramienta principal para selfies y videos, sin depender de la cámara frontal. Insta360 la vende desde $79.99, o $89.99 en una versión con aro de luz integrado.
A diferencia de otros accesorios similares, Snap no usa Bluetooth ni Wi-Fi, sino conexión directa por cable, lo que reduce la latencia y evita pasos extra de emparejamiento. Además, la pantalla no solo sirve como espejo: también permite tocar la interfaz y controlar apps de cámara desde ahí mismo, algo que la vuelve más flexible para grabar contenido en Instagram, hacer vlogs o ajustar encuadres sin darle vuelta al teléfono.
Eso sí, no todo es perfecto. El accesorio no tiene batería propia y toma energía del celular, con un consumo que puede representar entre 15% y 20% de batería en uso continuo, según pruebas citadas por The Verge. También hay ciertas incomodidades prácticas, como los toques accidentales en la pantalla del teléfono al sostenerlo al revés, especialmente en iPhone.
En el fondo, Snap no inventa una nueva categoría, pero sí resuelve bastante bien un problema real: la gente quiere selfies y video con la mejor cámara del teléfono, no con la más cómoda. Y ahí está su valor.

Consultor en Comunicación Digital con 20 años de experiencia en marketing y publicidad. Locutor y co-presentador de TecToc Radio.