La startup británica Moth presentó “Recurse”, un tema musical en colaboración con la artista electrónica ILĀ, que presentan como la primera canción comercial compuesta mediante inteligencia artificial impulsada por computación cuántica.
El ritmo y la atmósfera de la pieza, disponibles en Spotify y en un streaming interactivo 24/7, suenan un poco “de otro mundo”: Sonidos etéreos y bases complejas que suenan como del espacio.
Según la doctora Ilana Wisby, CEO de Moth, “Recurse” marca un “momento definitorio” para la creatividad digital.
El proceso comenzó con ILĀ aportando sus propias muestras de audio para entrenar al sistema Archaeo, la plataforma de Moth que usa Quantum Reservoir Computing (QRC).
La IA sugirió líneas de bajo, sintetizadores y percusión, pero la artista mantuvo el control absoluto sobre la instrumentación, los efectos y la estructura final.
La fase cuántica entró en juego al refinar el tema en ordenadores cuánticos de la compañía alemana IQM.
Gracias a las propiedades únicas de los qubits, estos sistemas identifican patrones musicales sutiles que los algoritmos clásicos podrían pasar por alto.
A diferencia de herramientas como Suno o Udio, que utilizan grandes corpus de música recopilada en internet, Archaeo aprende de muestras específicas del propio artista, ofreciendo un acompañamiento creativo más auténtico y —en palabras de ILĀ— “fresco y colaborativo”.
Aunque la tecnología de Moth aún está en desarrollo, su ambición es llevarla más allá de la música: arte generativo, diálogos dinámicos en videojuegos o experiencias audiovisuales personalizadas para cada usuario.
“No construimos tecnología por el simple hecho de hacerlo, queremos empoderar e inspirar una nueva era de medios y creatividad”, concluye Wisby. Con “Recurse”, la música cuántica ha dejado de ser una promesa de laboratorio para convertirse en realidad de estudio.
Pueden escuchar «Recurse» en este link.

Consultor en Comunicación Digital con 20 años de experiencia en marketing y publicidad. Locutor y co-presentador de TecToc Radio.