Un segmento de un cohete Falcon 9 de SpaceX impactó la Luna a una velocidad cercana a los 8.700 kilómetros por hora, creando un nuevo cráter en la superficie lunar. El objeto correspondía a la etapa superior del cohete utilizado en enero de 2025 para lanzar la misión Hakuto-R de la empresa japonesa ispace.
Aunque el titular puede sonar alarmante, este tipo de eventos no representa un riesgo para la Tierra ni para futuras misiones. Una vez que la etapa superior cumplió su función de impulsar la nave hacia la Luna, quedó orbitando el sistema Tierra-Luna sin suficiente combustible para regresar o controlar su trayectoria, por lo que el impacto era esperado desde hace meses.
Astrónomos de distintos países dirigieron sus telescopios hacia la zona prevista del choque con el objetivo de observar el impacto y comparar imágenes antes y después. Estos eventos también ofrecen una oportunidad científica para estudiar cómo se forman nuevos cráteres y cómo responde el regolito, el polvo que cubre la superficie lunar.
Curiosamente, la carga útil de ese mismo lanzamiento, el módulo Hakuto-R de ispace, también terminó estrellándose contra la Luna durante su intento de aterrizaje en 2025. Es decir, tanto la nave como la etapa del cohete que la impulsó han terminado ahora sobre la superficie lunar.

Consultor en Comunicación Digital con 20 años de experiencia en marketing y publicidad. Locutor y co-presentador de TecToc Radio.